Guía honesta del Síndrome Premenstrual y su «gemelo malvado», el Trastorno Disfórico Premenstrual
Te levantas y todo te molesta. Tienes ganas de llorar porque no queda café, te ves hinchada y sientes que no eres tú. Y a los pocos días… ¡baja la regla y vuelve la calma!
Tranquila, no te estás volviendo loca. Alrededor del 75% de las mujeres experimentamos síntomas físicos o emocionales en las dos semanas previas a la regla (la famosa fase lútea).
Pero, ¿dónde está el límite entre «estar premenstrual» y tener un problema real de salud? Hoy vamos a despejar la X entre el Síndrome Premenstrual (SPM) y el Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM).
Nivel 1: El Síndrome Premenstrual (SPM)
Hablamos de SPM cuando esos cambios se repiten ciclo tras ciclo y molestan, pero no te impiden hacer tu vida.
- Lo que sientes: Irritabilidad, un poco de bajón, ansiedad por comer (¡hola, antojos!), dolor de cabeza, tensión en el pecho o hinchazón.
- El diagnóstico: Si estos síntomas aparecen antes de la regla y desaparecen mágicamente cuando esta llega, es SPM.
Nivel 2: El Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM)
Aquí la cosa cambia. Hablamos de una forma severa que afecta a entre un 3% y un 8% de las mujeres. No es solo «estar sensible»; es sentir que pierdes el control.
- La señal de alerta: Los síntomas son discapacitantes e interfieren en tu trabajo, tus estudios o tus relaciones.
- Síntomas intensos: Depresión profunda, ansiedad severa, cambios de comportamiento muy marcados, fatiga extrema o mareos.
- ¿Por qué pasa? Las causas son complejas, pero parece que las variaciones hormonales provocan un «cortocircuito» en neurotransmisores como la serotonina (la hormona de la felicidad). Además, si tienes antecedentes personales o familiares de depresión, tienes más papeletas para sufrirlo.
Kit de supervivencia: ¿Cómo se trata?
Dependiendo de si estás en Nivel 1 o Nivel 2, la estrategia cambia. Lo ideal es evaluar si el tratamiento funciona tras dos meses de prueba.
Para el SPM (Medidas «Lifestyle»)
Si los síntomas son molestos pero soportables, tu estilo de vida es tu mejor medicina.
- Dieta Anti-Bajón: Tu cuerpo te pide azúcar, pero necesita energía estable. Aumenta las proteínas y los hidratos complejos (pasta, arroz) y baja los azúcares refinados.
- Muévete: El ejercicio aeróbico regular es mano de santo para generar endorfinas y mejorar el humor.
- El dilema del café y la sal:
- Sal: Se dice que reducirla ayuda con la retención de líquidos, aunque no hay estudios definitivos, mal no te va a hacer.
- Café: Aquí hay debate. Aunque se suele retirar, a veces puede ayudarte con el cansancio y la falta de concentración. Tú conoces tu cuerpo mejor que nadie: si te pone muy nerviosa, fuera; si te ayuda a despertar, moderación.
Para el TDPM o síntomas intensos (ayuda médica)
Cuando el estilo de vida no basta y tu calidad de vida se resiente, el tratamiento farmacológico suele ser la principal primera opción. No tengas miedo a pedir ayuda:
- Anticonceptivos orales: Ayudan a «frenar» la ovulación y estabilizar las hormonas.
- ISRS (Antidepresivos): Suenan a palabra mayor, pero en dosis bajas ayudan a regular esa serotonina que se desajusta antes de la regla.
- Suplementos: El Calcio y la Vitamina B6 son grandes aliados.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
1. ¿Cómo sé si tengo TDPM o si solo es un SPM fuerte?
La clave está en la intensidad y en cómo afecta a tu vida. Si los días previos a la regla sientes que no puedes ir a clase, trabajar o relacionarte con normalidad por la ansiedad o la tristeza, podría ser Trastorno Disfórico. Es importante que un médico revise tu historia para descartar otros problemas.
2. ¿Tengo que dejar el café obligatoriamente?
No necesariamente. Es un tema controvertido. Aunque reducir estimulantes suele ser bueno para la ansiedad, no está 100% demostrado que el café agrave los síntomas en todas las mujeres. Si te ayuda a combatir la fatiga premenstrual, no tienes por qué eliminarlo del todo.
3. ¿El tratamiento es para siempre?
Normalmente, si encuentras algo que te funciona (sea dieta, deporte o medicación), la recomendación es mantenerlo. Debes hacerte revisiones anuales, pero la idea es que te sientas bien hasta la menopausia, que es cuando estos síntomas desaparecen por fin.
4. ¿Por qué me siento tan triste antes de la regla si no estoy deprimida?
Es pura química. Durante la fase lútea (las dos semanas antes de la regla), tus hormonas fluctúan y pueden causar un desequilibrio en la serotonina. No es que tu vida vaya mal, es que tus neurotransmisores están en «obras». Si la tristeza es muy profunda, consulta con nosotras.
para obtener más información o para concertar su primera cita de asesoramiento.
¿Te sientes identificada?
En Tambredona no solo hablamos de donación; hablamos de salud femenina real. Si tu ciclo te lo hace pasar mal, no te resignes al «es lo que hay».




601 634 766