Entre estudios, trabajo, planes y mil cosas en la cabeza, no siempre es fácil parar y pensar en nuestra salud. Muchas veces dejamos las revisiones médicas para “más adelante”, sobre todo cuando nos encontramos bien y no notamos nada raro. Pero la realidad es que cuidarse también es prevenir, y en el caso de la salud íntima, el chequeo ginecológico anual es importante.
Muchos ginecólogos recomiendan realizar de forma regular un chequeo ginecológico para comprobar que todo está en orden y detectar cualquier posible alteración a tiempo. No hace falta tener molestias ni síntomas: la prevención permite adelantarse a los problemas y tomar decisiones con información y tranquilidad.
¿Por qué realizarse la revisión anual en el ginecólogo?
El chequeo ginecológico no es solo “ir al gine” cuando algo duele o no va bien. Es una revisión preventiva que ayuda a detectar posibles alteraciones antes de que den síntomas.
Entre los principales motivos para hacerte un chequeo anual ginecológico están:
- Prevenir y detectar enfermedades e infecciones ginecológicas.
- Controlar la salud de tus ovarios y útero
- Revisar que tu ciclo menstrual sea normal
- Resolver dudas sobre anticoncepción y salud sexual
- Vigilar tu salud hormonal
- Cuidar tu fertilidad, incluso aunque no pienses en ser madre por ahora.

¿Cuándo ir al ginecólogo por primera vez?
No hay una edad exacta para realizar por primera vez un chequeo ginecológico . Lo más idóneo es acudir al ginecólogo por primera vez si:
- Ya has iniciado relaciones sexuales
- Tienes reglas dolorosas, irregulares o muy abundantes
- Hay amenorrea o ausencia de regla.
- Sientes dolor incapacitante cuanto tienes la regla
- Notas cambios en tu flujo o nódulos en las mamas
- Quieres empezar a usar anticonceptivos
A partir de esa primera visita, lo recomendable es mantener el chequeo ginecológico anual como parte de tu rutina de autocuidado.
¿Cómo son las revisiones ginecológicas? Tranquila, te lo contamos
Una de las razones por las que muchas chicas retrasan su chequeo anual ginecológico es el miedo a no saber qué les van a hacer. La realidad es que son revisiones sencillas, rápidas y mucho menos incómodas de lo que imaginas.
Durante un chequeo ginecológico, el especialista puede realizar:
- Entrevista médica, para conocer tu historial, tu ciclo menstrual y resolver tus dudas y preocupaciones.
- Citología cervical (prueba de Papanicolaou), que sirve para detectar células anormales en el cuello uterino y comprobar si hay daño. Se realiza regularmente cada 1-3 años en función de la edad y antecedentes personales y familiares.
- Test del virus de Papiloma Humano (VPH), que sirve para detectar la presencia de este virus en concreto, que es la causa subyacente del cáncer de cérvix. Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, más del 95% de los tumores malignos de cuello uterino se relacionan con el virus del papiloma humano. Se recomienda realizar a partir de los 30 años y si el cribado es negativo puede repetirse a los 5 años.
- Ecografía transvaginal, para ver el estado de útero, ovarios y trompas de Falopio, y detectar problemas como los miomas uterinos, quistes en los ovarios, endometriosis u otras anomalías
- Pruebas hormonales o analíticas, si fuera necesario.
- Mamografía, cada 1-2 años en mujeres entre 40 y 50 años, y cada año en mujeres de más de 50 años. En mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama se recomienda empezar las mamografías antes de los 40 años.
No siempre se hacen todas las pruebas, ya que el chequeo anual ginecológico se adapta a ti, a tu edad y a tus necesidades.
Chequeo ginecológico anual y donación de óvulos: un plus de tranquilidad
Si estás pensando en donar óvulos, el chequeo ginecológico anual cobra aún más importancia. El proceso de donación de óvulos requiere una revisión completa, junto con otros estudios médicos, para asegurarse de que todo está bien y de que la donación es totalmente segura para ti.
Durante este proceso, el chequeo ginecológico permite conocer en profundidad tu salud reproductiva: cómo están tus ovarios, cómo funciona tu ciclo, cómo está tu reserva ovárica y si tu organismo responde de forma adecuada. Todo ello siempre con pruebas adaptadas a tu edad y a tu situación personal.
Para muchas jóvenes, la donación de óvulos se convierte en una oportunidad perfecta para hacerse una revisión ginecológica que quizá llevaban tiempo posponiendo. No solo ayudas a otras mujeres a cumplir su sueño de ser madres, sino que además obtienes información valiosa sobre tu propia salud ginecológica, lo cual te ayudará a entender mejor tu fertilidad y a tomar decisiones informadas de cara a una posible futura maternidad, cuando tú decidas que sea el momento.
Puedes informarte de todos los detalles a través del teléfono gratuito 900 833 901, enviar un WhatsApp al 601 634 766 o completar el siguiente formulario. Te explicaremos cómo realizamos el chequeo anual ginecológico y otros estudios asociados a la donación de óvulos, así como los pasos que conlleva la donación. En Tambre te vas a sentir muy cómoda, informada y acompañada en todo momento.
Chequeo ginecológico anual: por qué es importante incluso si eres joven
1. ¿Conviene ir al ginecólogo aunque sea virgen?
Sí, aunque no hayas iniciado relaciones sexuales, el ginecólogo puede valorar tu ciclo menstrual, resolver dudas, revisar molestias, reglas dolorosas o alteraciones hormonales. En estos casos, el médico suele evitar el examen pélvico interno y usar métodos como la ecografía abdominal si es necesario.
2. ¿Es dolorosa la revisión ginecológica?
No debería doler, aunque puede ser algo incómoda o generar presión, sobre todo si es la primera vez. Si sientes dolor, incomodidad o estás nerviosa, coméntalo al médico para que adapte el examen.
3. ¿Puedo hacerme el chequeo ginecológico anual si tengo la regla?
Si el sangrado es abundante, conviene posponer la cita, ya que puede alterar los resultados de la citología. El mejor momento para la revisión ginecológica suele ser entre una semana después de que termine la regla y antes de la siguiente ovulación.
4. ¿Qué significa dar positivo en VPH en el chequeo ginecológico?
Dar positivo en el test del VPH no significa que tengas cáncer o que lo vayas a tener. Es una infección frecuente que el sistema inmunitario suele combatir y eliminar por sí mismo, pero en algunas mujeres de edad más avanzada es más difícil la eliminación. De ahí que la vacunación juega también un papel importante en la inmunidad frente al virus.
Según el American College of Obstetricians & Gynecologists, la infección del VPH tarda años en provocar cambios celulares que se transformen en cáncer, pero si es de alto riesgo (como los tipos 16 o 18) o se detectan cambios en el cuello del útero, será necesario realizar pruebas adicionales como una colposcopia. Es muy importante hacer un control y un seguimiento para evitar desarrollar el cáncer de cérvix.
5. ¿Por qué ya no me hacen la citología cada año?
Las guías y protocolos actuales indican que, tras resultados negativos, el riesgo de cáncer cervical es muy bajo. Por eso, a partir de los 35 años, el Test de VPH cada 5 años es más eficaz que la citología anual.



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